La huerta zaragozana, entre la tradición y el futuro
BlogEstrategiaProyectos estratégicos29 julio 2026
Laura Fuertes Serena
Adjunta a la coordinación de Ebrópolis
Del diagnóstico de la Mesa de la Huerta de Ebrópolis a los retos todavía pendientes
Es indudable la importancia de la huerta de Zaragoza y su entorno en la preservación del medio natural, como actividad económica y como referente en producción de alimentos de calidad. Así lo entendió Ebrópolis hace más de 25 años cuando en su Plan Estratégico propuso un conjunto de actuaciones encaminadas a favorecer un futuro con garantías para el sector hortofrutícola local.
Desde entonces, se ha recorrido un camino importante, con hitos como la creación de la marca Huerta de Zaragoza, aunque muchos de los retos detectados entonces continúan plenamente vigentes. La huerta zaragozana es mucho más que un espacio productivo; forma parte del patrimonio natural y paisajístico del territorio, sostiene una actividad económica tradicional y acerca a la ciudadanía alimentos frescos y de calidad.
La marca nace en torno al año 2000, fruto del trabajo de la «Mesa de la Huerta» impulsada por Ebrópolis, como respuesta a la inquietud por el paulatino abandono de este espacio agrario periurbano y la reducción del número de agricultores y productores, problemas que ya entonces se veían como una amenaza para la conservación de su función productiva y territorial.
Este grupo de trabajo contó con la participación activa de más de 60 expertos y profesionales de los ámbitos implicados y elaboró un diagnóstico de situación y diversas líneas estratégicas. Su principal objetivo era conseguir y garantizar que la huerta de Zaragoza y entorno fuese realmente un espacio de equilibrio e integración entre ciudad-entorno-medio ambiente y una fuente de recursos para una alimentación sana y natural. Una de esas líneas era “establecer un sello de calidad reconocida de los productos hortofrutícolas de Zaragoza y su entorno” acompañado de actuaciones de promoción y puesta en valor.
Creación y cesión de la marca
Así, en 2002, con el respaldo de Ebrópolis se elaboró y diseñó una imagen de marca para el sector hortofrutícola local, que garantizaba, además, su producción conforme a los criterios de tradición y sostenibilidad. Además, la Mesa de la Huerta promocionó, junto con algunos de nuestros socios, los productos zaragozanos a través de actos públicos y la distribución de material divulgativo sobre las ventajas del consumo de las frutas y verduras locales.
Ebrópolis registró la marca Huerta de Zaragoza y su logotipo. Para favorecer su desarrollo y facilitar la puesta en marcha de nuevas actuaciones, en 2016 cedió la marca al Ayuntamiento de Zaragoza, que entonces participaba en el proyecto europeo Huertas LIFE Km0.
Desde hace una década el Ayuntamiento mantiene la estrategia de la Marca Huerta de Zaragoza para impulsar productos ecológicos, apoyar a nuevos agricultores y reforzar la venta de proximidad en comercio y hostelería. También siguen dinámicos los puntos de comercialización y mercados agroecológicos en la ciudad, que conectan la huerta con el consumo local. Siempre manteniendo el objetivo de poner de relieve el valor ambiental, económico y alimentario de la huerta zaragozana.
Por su parte, y dentro de su ámbito de actuación marcado por la colaboración público-privada, Ebrópolis continúa dando pasos para impulsar la economía local mediante la diversificación y el apoyo a sectores clave, entre los que se encuentra el sector agroalimentario.
Por esta razón, el último pacto estratégico -la Estrategia Zaragoza +20, aprobado por todos los socios de Ebrópolis en 2019- propone potenciar acciones específicas para el desarrollo de la huerta tradicional en equilibrio con el entorno, apostando por la proximidad y el consumo de “km 0”. También plantea acciones de recuperación del espacio agrícola periurbano y la puesta en valor de la huerta zaragozana, unido a la valoración del trabajo agrícola y la agricultura ecológica de proximidad y la potenciación de la compra directa a productores mediante mercados de barrio y cooperativas agroecológicas.
En esta misma línea, el Plan de Acción Local de la Agenda Urbana de Zaragoza, aprobado en el pleno municipal en 2022, incorpora actuaciones relacionadas con la recuperación de la capacidad productiva de la huerta, la protección de su entorno rural próximo y el impulso del comercio de proximidad.
La futura estrategia metropolitana de Zaragoza, actualmente en proceso de elaboración con la participación de Ebrópolis, ofrece un nuevo marco desde el que abordar la protección y el futuro de este espacio singular compartido por Zaragoza y los municipios de su entorno y que contará con la cooperación y el trabajo compartido entre instituciones y agentes del territorio.
Retos de futuro
Conceptos como alimentación de proximidad o de kilómetro 0 son hoy ampliamente conocidos, pero sigue vigente la necesidad de educar a las futuras generaciones en la importancia de mantener una alimentación saludable que respete nuestro entorno. Además, es esencial que las políticas públicas favorezcan que en el territorio no perdamos lo que nos diferencia de otros espacios, como es en este caso la riqueza natural de nuestras huertas.
Resulta interesante comprobar cómo muchas de las conclusiones de la Mesa de la Huerta de 2002 siguen plenamente vigentes: la necesidad de proteger el suelo agrario, la falta de relevo generacional; el apoyo al producto local; la comercialización de proximidad, unida a la agricultura ecológica y a lograr una alimentación saludable.
Esta línea de trabajo se encuentra alineada con las políticas europeas como el Pacto Verde Europeo -estrategia de la Unión Europea para lograr la neutralidad climática para 2050-, así como las distintas estrategias regionales o municipales dirigidas a proteger el territorio y reforzar su resiliencia.
Hoy la huerta no es únicamente un espacio agrícola. Es también un componente de las políticas de alimentación sostenible, un activo ambiental y paisajístico, sometido además a diferentes presiones y demandas de uso. Su futuro dependerá tanto de la protección efectiva del suelo fértil como de la existencia de agricultores capaces de desarrollar una actividad viable y rentable.
Desde Ebrópolis, como espacio de colaboración y planificación estratégica, seguiremos apoyando las iniciativas que permitan preservar la huerta y garantizar su continuidad como activo ambiental, económico y alimentario de Zaragoza y su entorno.




